¿Cómo se obtiene?

Todos, como norma general, saben qué es la madera realmente. Así que, no creo que vaya a sorprender a nadie diciendo que se obtiene de los troncos de los árboles. No obstante, a pesar de que esta información la conoce, prácticamente, cualquiera, no todos saben el proceso al que se somete. Y, cuáles son esas cualidades que la hacen incomparable.

Pues bien, todos partimos de la base de que los árboles van creciendo año tras años. Cuando llegan al fin de su crecimiento, pasan a ser un bien de lo más preciad. Ya que es de lo más útil para la fabricación de numerosos objetos. Una vez llegada dicha etapa, se ha de talar el árbol, existen dos maneras para realizar dicho proceso. Por un lado, encontramos la tala rasa o bien la selectiva, siendo este último un sistema más racional. Puesto que en lugar de los árboles talados se establecen otros, más jóvenes.

Una vez talado el árbol se le quitan las ramas que tengan , se le priva de la corteza y se corta en diferentes trozos, según su fin de explotación.

Pero…¿por qué es tan valorado?

Para empezar, la madera se considera un material de lo más importante. El mismo se lleva usando desde hace cientos de años y no es de sorprender…¡Sirve hasta para obtener papel!

Así pues, en cuanto a sus características, no podemos decir que existan unas concretas para todo tipo de madera, puesto que las propiedades dependerán del árbol y su especie. No obstante, si que es verdad que, casi en toda especie, destacan rasgos como la elasticidad y la resistencia. Ahora bien, a pesar de ser un material resistente su dureza varía según el árbol del que se obtenga, es por ello por lo que no toda especie sirve para la fabricación del mismo bien. Asimismo, no podemos olvidar que se trata de un material deformable y propenso a sufrir cambios debido a los factores externos. Tales como el sol, humedad e, incluso, insectos. Por ello, con el fin de curar y mantener la madera ésta ha de pasar por otros procesos para poder resistir a dichos factores, pero…¡de esto ya hablaremos en otro post!

Así pues, cuando hablamos de madera tenemos que tener presente que existen numerosos tipos y cada una con propiedades de lo más sorprendes. ¡No podemos definir unas determinadas para todas ellas! De este modo, dadas sus características y los numerosos usos que le damos a este material tenemos que ser prudentes la hora de trabajar con él, cuidándolo, como de cualquier otro recurso que obtenemos del medio ambiente.

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